El especialista en seguridad de la Universidad de Cambridge, Richard Clayton, realizo una investigación donde demuestra como un servidor de email y los nombres de los emails son importantes e influencian en la decisión de spammers.
La investigación fue realizada después de analizar medio billón de emails que se recibieron en un servidor ingles durante ocho semanas, después de haber descartado todos aquellos emails que parecían fuera de uso, Clayton descubrió que los usuarios que tenían emails que iniciaban con la letra A recibían 30% de spam, comparado con un 20% de los que iniciaban con Z. Los emails que iniciaban con las letras R,P,S y M recibieron alrededor de un 40% de spam. Clayton desconoce la razón exacta sobre dicha diferencia pero cree que se debe al intento de descubrir nuevas direcciones de email, debido a que existen menos usuarios con la letra Z que con la letra A.
El sitio “The Inquirer” confirma que a pesar de que el estudio tenga algo de cierto, no podemos olvidar de casos específicos donde los cibercriminosos buscan direcciones de email registrados en sitios.













