Hace mucho mucho tiempo, cuando el mundo era todavía joven y la publicidad inocente (sí, estoy hablando de los 80s), los publicistas, creativos y diseñadores eran unos verdaderos genios de las metáforas y las insinuaciones. Las cosas se vendían de otra manera y de esa época “disimulada” a las referencias más que obvias (y hasta crudas a veces) de hoy, hemos recorrido un largo camino para llegar a esto:
No sé si para bien o para mal, a mí la publicidad actual me gusta porque nunca me gustó que me hablaran a medias (ni hablar a medias). Por eso cuando veo las campañas publicitarias con el ojo crítico (e insufrible y a veces envidioso) de todo diseñador, una de las cosas que más me importan son la honestidad, la claridad y la creatividad con que me están pegando directo en la cabeza. Porque ser “crudo y real” (a tono con el mundo actual) no es suficiente, para vender hay que crear un concepto y para crear un concepto hay que tener muuuucha creatividad, sino bastaría poner gente desnuda para vender condones y listo. ¿Fácil? No!! Redificil, si para vender algo tan usado como un preservativo hay que ser muy ingenioso.
En la prehistoria (otra vez los 80s) el sistema educativo estadounidense luchaba por repartir condones a los alumnos de high-school (preparatoria) ante las enérgicas protestas de los padres de familia que quería proteger a sus angelitos del pecado carnal (angelitos con un altísimo porcentaje de embarazos adolescentes) , por esos años podíamos ver, en todas las revistas, algo más o menos así, que dice “¿Le comprarías un condón a un hombre como este?”… ejem… (el ejem fue totalmente mío).
Ahora no basta con poner un chico bonito (y con actitud de “no estoy pensando en sexo para nada”), o una mujer espectacular, ahora hay que pensarle… y nos encontramos con cosas tan divertidas y bien pensadas como estas:
¿No le encanta? el slogan de la marca (su nombre es una maravilla, “LoveMachine”) dice algo como “Toma más, dá mas” (o por mas tiempo) y claro, ¡si un hombre con esos condones tiene hasta tiempo de resolver un sudoku o un crucigrama!, ¿que tal eh?. La marca es alemana y la agencia que creó el concepto es Jung von Matt/Alster, de Hamburgo.
Ahhh, y por si se le fue la referencia del título de este post… ¿no se acuerda de la publicidad de los Virginia Slim de los 70s ?















