Tom Ford se ha ganado la vida creando controversia. El diseñador texano (muy bueno por cierto), empezó su carrera con Gucci y logró darle el toque sexy a sus colecciones de modelos anoréxicas. Famoso por estar siempre al límite entre lo provocador y lo vulgar, y por su inteligencia para no pasar esa línea tan sutil, inundó la famosa tienda Sacks en septiembre del 2007 con su nueva fragancia para hombres y su campaña de publicidad que hizo ruborizar a media nación.
Algunos la aman, otros la odian, y todos están hablando de ella. Aunque las imágenes más escandalosas las haya dejado para su website, la publicidad impresa no deja mucho a la imaginación e hicieron sudar a los lectores de GQ. La campaña ha sido un éxito, nos guste o no, buscaba impactar, provocar y vender, y por lo menos logró las primeras dos.
Para que se de una verdadera idea que va más allá de las palabras, visite su website, www.tomford.com














